Canelones de capón

En realidad, la sangre tira mucho.. y las tradiciones —gracias a Dios— se mantienen. En Catalunya, el día de Sant Esteve (26 de diciembre) es tradición tomar canelones con el relleno del día anterior, para nosotros, San Esteban y los canelones son dos ideas indesligables... y como buenos catalanes gallegos que somos, eso es lo que hicimos: preparamos unos canelones excepcionales, de lo que sobró del capón del día de Navidad. Además, con el lema en mente de #NoLoTiroLoCocino, aprovechamos unos restos de crema de champiñones que le quedaron fenomenal.
Como siempre que nos pasa, cuando preparamos canelones, tenemos para varios días... pero bien cubierto con papel de plata y film transparente, aguanta un par de meses en el campamento base del arcón congelador ❄️
Leí en estos días pasados, que cuentan que los canelones se convirtieron en la comida “oficial” de San Esteban como una forma de cocina de aprovechamiento, pero que, en realidad, se hicieron populares gracias al deseo de muchas familias de imitar cierto refinamiento burgués de finales del siglo XIX, que hizo que acabaran sustituyendo al arroz a la cazuela 🤷🏻♀️
De todos modos, están riquísimos! 😋
Canelones de capón
En realidad, la sangre tira mucho.. y las tradiciones —gracias a Dios— se mantienen. En Catalunya, el día de Sant Esteve (26 de diciembre) es tradición tomar canelones con el relleno del día anterior, para nosotros, San Esteban y los canelones son dos ideas indesligables... y como buenos catalanes gallegos que somos, eso es lo que hicimos: preparamos unos canelones excepcionales, de lo que sobró del capón del día de Navidad. Además, con el lema en mente de #NoLoTiroLoCocino, aprovechamos unos restos de crema de champiñones que le quedaron fenomenal.
Como siempre que nos pasa, cuando preparamos canelones, tenemos para varios días... pero bien cubierto con papel de plata y film transparente, aguanta un par de meses en el campamento base del arcón congelador ❄️
Leí en estos días pasados, que cuentan que los canelones se convirtieron en la comida “oficial” de San Esteban como una forma de cocina de aprovechamiento, pero que, en realidad, se hicieron populares gracias al deseo de muchas familias de imitar cierto refinamiento burgués de finales del siglo XIX, que hizo que acabaran sustituyendo al arroz a la cazuela 🤷🏻♀️
De todos modos, están riquísimos! 😋
Paso a paso
- 1
Desmígamos los restos de capón que han quedado de la comida de Navidad 🎄🎅🏻🎄
- 2
En el wok, sobre un buen chorreón de aceite sofreímos la cebolla, y cuando esté pochada, agregamos el capón, y salpimentamos.
- 3
Cuando se haya dorado ligeramente, agregamos el foie, el tomate frito y el concentrado de tomate. Mezclamos para que los sabores se aúnen, y reservamos para que vayan perdiendo calor.
- 4
Por otro lado, preparamos las láminas de los canelones según el fabricante. Nosotros los compramos ya precocidos (de El Pavo), por lo que sólo hace falta meterlos uno minutos en agua caliente.
- 5
Cuando estén blandos, comenzamos a rellenarlos y los vamos poniendo (de manera ordenada) en una fuente apta para horno.
- 6
En una sartén (o en un pote con una boca muy ancha), preparamos la bechamel —con cuidado de que no se pegue—; añadimos el aceite y cuando se caliente, agregamos la harina, y removemos constantemente. Vamos añadiendo la leche poco a poco, y removemos con ayuda de unas varillas para evitar grumos. Añadimos las especias.
- 7
Vertemos la bechamel sobre las bandejas de canelones, y sobre ésta, añadimos el queso rallado.
- 8
A media altura, a 180°C, en 35 minutos... están listos unos canelones de escándalo.
- 9
A disfrutar!
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