Pollo de corral al carbón con patatas

Hacía mucho tiempo que quería probar el famoso pollo al carbón, a la barbacoa o a las brasas (demasiados nombres, creo yo, para un plato tan rico y sencillo) … Pero nunca nos acordábamos de sacar a tiempo el pollo para marinarlo, cuando hacíamos barbacoa; así que el otro día con intención y alevosía (y sin ninguna compasión, aunque con mucha pasión) nos pusimos manos a la obra.
Este verano, hemos tenido que reformar la barbacoa, de paso la hemos vuelto a pintar… y ahora no sólo está preciosa, sino que sigue teniendo ese magnífico tiro que hace las delicias del cocinero “barbacorero” y de los comensales.
El artífice de estos días especiales tiene un método infalible para hacer estas delicias (reconozco que la foto no le hace justicia a la comida); él asegura que las barbacoas necesitan brasa no fuego, por lo que no hay que escatimar en carbón o en madera, para lograr que las brasas estén blancas. Hay que tener paciencia, encender el carbón y esperar a tener las brasas adecuadas (color blanquecino grisáceo por arriba y rojo por debajo).
Pollo de corral al carbón con patatas
Hacía mucho tiempo que quería probar el famoso pollo al carbón, a la barbacoa o a las brasas (demasiados nombres, creo yo, para un plato tan rico y sencillo) … Pero nunca nos acordábamos de sacar a tiempo el pollo para marinarlo, cuando hacíamos barbacoa; así que el otro día con intención y alevosía (y sin ninguna compasión, aunque con mucha pasión) nos pusimos manos a la obra.
Este verano, hemos tenido que reformar la barbacoa, de paso la hemos vuelto a pintar… y ahora no sólo está preciosa, sino que sigue teniendo ese magnífico tiro que hace las delicias del cocinero “barbacorero” y de los comensales.
El artífice de estos días especiales tiene un método infalible para hacer estas delicias (reconozco que la foto no le hace justicia a la comida); él asegura que las barbacoas necesitan brasa no fuego, por lo que no hay que escatimar en carbón o en madera, para lograr que las brasas estén blancas. Hay que tener paciencia, encender el carbón y esperar a tener las brasas adecuadas (color blanquecino grisáceo por arriba y rojo por debajo).
Paso a paso
- 1
Cortamos el pollo en forma de mariposa, sin quitarle la piel.
- 2
En un cuenco, preparamos el marinado del pollo, mezclando todos los ingredientes.
- 3
Con ayuda de un pincel, ponemos todo el marinado sobre todo el pollo. Lo envolvemos con papel film y lo dejamos en nevera toda la noche. A la mañana siguiente, lo sacamos para que atempere.
- 4
Una vez con las brasas listas, la parrilla no tiene que estar pegada a estas —ha de tener cierta separación—. Colocamos el pollo, con los huesos hacia abajo y dejamos que se cocinen de 60 minutos a 80 (también depende del tamaño del pollo, este era de corral de los grandes). La cocción ha de ser lenta para que la carne se haga correctamente.
- 5
Por otro lado, habremos lavado las patatas cuidadosamente, para no quitarle la piel. Preparamos la mezcla en un cuenco y mezclamos. Hacemos unos cortes en cada patata, y le sacamos 2 cuñitas, por donde echaremos 1 cucharadita de la mezcla, volveremos a colocar la cuña; y liaremos la patata (al menos, dándole dos vueltas) en papel de aluminio.
- 6
Pasados 40 minutos, le damos la vuelta a la carne para que se haga por el otro lado —cuidado con no pinchar la carne ya que puede secarse—. Y colocamos las patatas en las brasas, estas deben estar alrededor de 40 minutos.
- 7
Delicioso!!
- 8
A disfrutar! Con un poco de pan naan, unos criollos, unas costillas adobadas, unos pimientos de Padrón, una ensalada y un buen churrasco.
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