Rosada a la plancha

🐟🧅🧄🌱La rosada que consumimos en España y curiosamente principalmente en Málaga, proviene de costas tan lejanas como Argentina, Nueva Zelanda o más concretamente de Ciudad Del Cabo por lo que aquí llega congelada. Para ponernos en antecedente nos tenemos que remontar a los años 70 cuando los armadores españoles tienen que plantearse nuevos caladeros porque Marruecos –ya independizado de Francia- reclama la explotación de sus aguas territoriales. Ya se contaba con barcos congeladores, con buena tecnología, por lo que la pesca a gran distancia era factible.
La captura de rosada empezó a ser una buena opción y si bien no gustó en la mayoría del territorio nacional, en Málaga se prodigó su consumo y a día de hoy seguimos encontrándola en las pescaderías donde la venden cortada en rodajas estando aún congelada o ya descongelada y limpia de espina y piel.
Es un pescado delicado e ideal para que lo tomen los niños y ancianos o aquellas personas que tienen respeto a las espinas. Pero lo más importante es no volver a congelarla si se compró descongelada porque el proceso de decongelación y congelación causa pérdida de agua y afecta la textura y sabor del pescado.
Rosada a la plancha
🐟🧅🧄🌱La rosada que consumimos en España y curiosamente principalmente en Málaga, proviene de costas tan lejanas como Argentina, Nueva Zelanda o más concretamente de Ciudad Del Cabo por lo que aquí llega congelada. Para ponernos en antecedente nos tenemos que remontar a los años 70 cuando los armadores españoles tienen que plantearse nuevos caladeros porque Marruecos –ya independizado de Francia- reclama la explotación de sus aguas territoriales. Ya se contaba con barcos congeladores, con buena tecnología, por lo que la pesca a gran distancia era factible.
La captura de rosada empezó a ser una buena opción y si bien no gustó en la mayoría del territorio nacional, en Málaga se prodigó su consumo y a día de hoy seguimos encontrándola en las pescaderías donde la venden cortada en rodajas estando aún congelada o ya descongelada y limpia de espina y piel.
Es un pescado delicado e ideal para que lo tomen los niños y ancianos o aquellas personas que tienen respeto a las espinas. Pero lo más importante es no volver a congelarla si se compró descongelada porque el proceso de decongelación y congelación causa pérdida de agua y afecta la textura y sabor del pescado.
Paso a paso
- 1
Enjuagamos y secamos el pescado, le ponemos sal. Aunque hay una nueva tendencia de no lavar el pescado, yo seguiré haciéndolo, viene del agua, así que el agua no debe afectarle.
- 2
Hacemos un triturado con el ajo perejil y cebolla para ponerlo sobre el pescado. Lo tapamos con papel film y lo dejamos en el frigorífico durante una media hora.
- 3
Ponemos una sartén al fuego con un chorrito de aceite y cuando esté bien caliente, hacemos el pescado, primero a fuego fuerte y después a fuego medio para que se haga bien por dentro.
- 4
Lo servimos con un hilito de aove por encima y acompañado de unas patatitas cocidas y una buena salsa mahonesa con ajo.
- 5
Si vienes a Málaga de vacaciones, la encontrarás en todos los restaurantes de ”pescaíto”
- 6
Espero que os guste.
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