Paso a paso
- 1
Batir las yemas junto con los 50 g de azúcar hasta que obtenga un color amarillo más claro y su textura sea cremosa y reserve. En una cazuela mezclar el azúcar invertido o miel, la nata, la leche, sal y la vainilla y cocer a fuego medio. Cuando comience a hervir retire el cazo del fuego y vierta la mezcla sobre las yemas batidas.
- 2
Ponga la mezcla una vez más a fuego medio, añade la mermelada de arándanos y continúe removiendo con una espátula resistente al calor, raspando el fondo para que no se agarre. Sabrá que está lista cuando al pasar un dedo por la parte trasera de la espátula queda el rastro del dedo marcado.
- 3
PARA HACERLO SIN HELADERA: Para acelerar el enfriamiento, preparar un cazo grande con agua helada y hielo, poner dentro el recipiente con la preparación del helado, remover de vez en cuando hasta que enfríe. Poner en una tarrina o recipiente hermético o tapar con film transparente y colocar en la nevera. Retirar cada media hora el helado de la nevera, volver a batir para evitar la cristalización, haga esto hasta que obtenga una textura cremosa deseada.
- 4
CON HELADERA: Ponerlo en la heladera cuando enfríe, según las instrucciones del fabricante (en la mía son unos 45 minutos aproximadamente), luego reservar en el congelador hasta el momento de consumir.
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