Amaretti morbidi

Durante años pensé que los amaretti eran esas pequeñas galletitas seca y crocantes con sabor a almendras ligeramente amargas. Luego, un buen día, llegué a Fiuggi, una pequeña ciudad en la zona de Frosinone. Y allí conocí los amaretti morbidi. Nooo lo podía creer! Una delicia que se disuelve en la boca y que te invita a comerlo de a poco, para prolongar el placer de su presencia. Y en Quarcino, cuna de los amaretti según sus vecinos, aprendí la receta. Hace mucho que quería hacerla. Hoy la preparo para agasajar a mi marido en su cumpleaños. Y con ella, completo mis 300 recetas.
Amaretti morbidi
Durante años pensé que los amaretti eran esas pequeñas galletitas seca y crocantes con sabor a almendras ligeramente amargas. Luego, un buen día, llegué a Fiuggi, una pequeña ciudad en la zona de Frosinone. Y allí conocí los amaretti morbidi. Nooo lo podía creer! Una delicia que se disuelve en la boca y que te invita a comerlo de a poco, para prolongar el placer de su presencia. Y en Quarcino, cuna de los amaretti según sus vecinos, aprendí la receta. Hace mucho que quería hacerla. Hoy la preparo para agasajar a mi marido en su cumpleaños. Y con ella, completo mis 300 recetas.
Paso a paso
- 1
Si no consigues la harina de almendras, las pelas, las secas en horno y luego las procesas. Si la consigues (acá se encuentra en tiendas naturistas) mézclala con el azúcar.
- 2
Para evitar problemas, separa las claras de las yemas de a una, usando 3 recipientes. Es preferible lavar un poco más y no que te caiga yema en las claras. Eso usualmente pasa con la última!
- 3
Añade a la mezcla las claras y empasta bien.
- 4
Obtendrás una pasta muy espesa y pegajosa.
- 5
Con la ayuda de una boquilla, coloca pequeñas bolitas en una placa de horno recubierta con papel manteca (enmantecado) o con lámina de siliconas.
- 6
Deben quedar separadas porque se ensanchan. Aplasta ligeramente cada bolita y déjalas descansar al menos 1 hora.
- 7
Cocina en horno precalentado a 170° durante 20' o hasta que estén ligeramente dorados. Supervisa, que no te pase lo que a mí, que la primera tanda se me doró demasiado.
- 8
Deja que se enfríen antes de sacar de la placa. Son ideales con un buen café pero también con un vino cosecha tardía. Guarda en una lata para que no se sequen.
- 9
Observación luego de comerlos: Mi marido me recordó que, los de Quarccino, llevan una lámina debajo, como los turrones. Ni idea dónde conseguirla, pero es bueno para que no se peguen. Otra cosa, algunos de los que he comido eran menos dulces que los que salen con esta receta. Me parece que la próxima vez les pondré solo 200 grs de azúcar y veré qué pasa. Y le pondré solo 2 claras.
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