Curry de plátano, calabaza y setas con leche de coco

Hoy me fui al centro comercial y para quitarme el stress de los probadores, me decanté por ir a Starbucks —hacía más de dos años que no tomaba un frappuccino—. Esperando en la cola a que finalmente me lo dieran, la persona prejuiciosa que estaba detrás de mi, me preguntó por mis hobbies, le mire raro, y le respondí que eran demasiados para enumerárselos —mientras sacaba el móvil, para aparentar que estaba atareada—. "¿Y vicios?" me interpeló, “Comer cada día, un mínimo de dos veces". Eso le dio pie a hablar sobre las calóricas y conservantes que tenía todo lo que se ofrecía, eche la vista atrás, y pensé que si estábamos en la misma cola, se podía guardar sus comentarios para cuando se subiera a la báscula. “Soy profesor del INEF” me especificó, “¿No te ha gustado nada de las tiendas?” me preguntó. Este cree que además de fashion victim, soy superficial por no saber lo que le doy a mi cuerpo —pensé—, menos mal que quienes me vieron ayer paseando por el museo, destacarán mi vena culta —reflexione, sin apartar los ojos de la pantalla del móvil—. “¿Sabes porqué se extinguieron los unicornios?” “No” respondí, sin poder evitarlo. “Fue en el Arca de Noe, uno de los unicornios se acercó al otro y le dijo —mientras guiñaba un ojo—: ‘Hola! me llamo Recesvinto, y estamos aquí para preservar nuestra especie’ y el otro contestó ‘Hola, me llamo Ataúlfo’.
Mientras recogía mi pedido, aún sonreía y mientras le daba el primer sorbo, pensé, que la prejuiciosa era yo.
Curry de plátano, calabaza y setas con leche de coco
Hoy me fui al centro comercial y para quitarme el stress de los probadores, me decanté por ir a Starbucks —hacía más de dos años que no tomaba un frappuccino—. Esperando en la cola a que finalmente me lo dieran, la persona prejuiciosa que estaba detrás de mi, me preguntó por mis hobbies, le mire raro, y le respondí que eran demasiados para enumerárselos —mientras sacaba el móvil, para aparentar que estaba atareada—. "¿Y vicios?" me interpeló, “Comer cada día, un mínimo de dos veces". Eso le dio pie a hablar sobre las calóricas y conservantes que tenía todo lo que se ofrecía, eche la vista atrás, y pensé que si estábamos en la misma cola, se podía guardar sus comentarios para cuando se subiera a la báscula. “Soy profesor del INEF” me especificó, “¿No te ha gustado nada de las tiendas?” me preguntó. Este cree que además de fashion victim, soy superficial por no saber lo que le doy a mi cuerpo —pensé—, menos mal que quienes me vieron ayer paseando por el museo, destacarán mi vena culta —reflexione, sin apartar los ojos de la pantalla del móvil—. “¿Sabes porqué se extinguieron los unicornios?” “No” respondí, sin poder evitarlo. “Fue en el Arca de Noe, uno de los unicornios se acercó al otro y le dijo —mientras guiñaba un ojo—: ‘Hola! me llamo Recesvinto, y estamos aquí para preservar nuestra especie’ y el otro contestó ‘Hola, me llamo Ataúlfo’.
Mientras recogía mi pedido, aún sonreía y mientras le daba el primer sorbo, pensé, que la prejuiciosa era yo.
Paso a paso
- 1
Preparamos las verduras, limpiando las setas, y pelando y cortando la calabaza y los plátanos.
- 2
Por otro lado, en una olla con un poco de aceite y sal, hacemos el arroz. Escurrimos cuando esté al dente y reservamos.
- 3
Hacemos la pasta de curry, triturando en una picadora: media cebolla pelada, los ajos pelados, el jengibre pelado, el cilantro, las escamas de chile, la cúrcuma, el comino y las semillas de cilantro, con el aceite de coco.
- 4
En un wok, calentamos esta pasta de curry con un poco más de aceite de coco hasta que se derrita y empiece a burbujear.
- 5
Añadimos el plátano cortado y salteamos el conjunto con un chorrito de leche de coco, machacando la fruta con la espátula.
- 6
Incorporamos el resto de cebolla (cortada en pluma) y removemos durante un par de minutos. Añadimos las setas y la calabaza, echamos un poco de sal y removemos bien para incorporar los sabores. Bajamos el fuego a media potencia y salteamos unos 10 minutos.
- 7
Incorporamos el caldo y el resto de la leche de coco. Removemos, y llevamos a ebullición, dejando cocinar unos 30 minutos.
- 8
Mientras se va evaporando el líquido.
- 9
Para emplatar, ponemos un par de cucharadas de arroz, con semillas de amapola por encima, y un par de cucharadas del curry.
- 10
A disfrutar!
- 11
💡Se puede acompañar el curry con frutos secos, como anacardos, cacahuetes o incluso pistachos.
💡 Se puede preparar como acompañamiento también un delicioso pan naan.
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