Costillas de Cerdo al horno con patatas

Desde que los celtíberos se hicieron presentes y sedentarios en nuestros territorios y comenzaron la cría de las piaras de cerdos, si hay un producto predominante en la historia de la gastronomía española, ése es el porcino, ya sea directamente la carne fresca o cocida, o en forma de embutidos y derivados, tanto curados como en salazón, el hecho es que hoy en día no hay región donde la tradición porcina y charcutera no esté presente.
Sin embargo, no para todas las culturas significa una fuente de alimento, los antiguos egipcios junto con los fenicios, cananeos, cretenses, etíopes e hindúes, así como en las religiones judías y musulmana repudian a este animal como alimento, es considerado por estas culturas como animal sucio por antonomasia, en nuestro país, el aprovechamiento de la carne y de los derivados de este animal ha dado lugar a una serie de costumbres y manifestaciones sociales y culturales que todavía perviven, la matanza era una labor obligada para la economía de muchos hogares, y se supo hacer de ella una fiesta imprescindible, porque condicionaba la ingesta alimentaria durante todo el año y hacía necesaria la programación de las comidas, en función de los procesos de maduración de las chacinas y de los periodos de conservación, para poder obtener el máximo rendimiento.
Costillas de Cerdo al horno con patatas
Desde que los celtíberos se hicieron presentes y sedentarios en nuestros territorios y comenzaron la cría de las piaras de cerdos, si hay un producto predominante en la historia de la gastronomía española, ése es el porcino, ya sea directamente la carne fresca o cocida, o en forma de embutidos y derivados, tanto curados como en salazón, el hecho es que hoy en día no hay región donde la tradición porcina y charcutera no esté presente.
Sin embargo, no para todas las culturas significa una fuente de alimento, los antiguos egipcios junto con los fenicios, cananeos, cretenses, etíopes e hindúes, así como en las religiones judías y musulmana repudian a este animal como alimento, es considerado por estas culturas como animal sucio por antonomasia, en nuestro país, el aprovechamiento de la carne y de los derivados de este animal ha dado lugar a una serie de costumbres y manifestaciones sociales y culturales que todavía perviven, la matanza era una labor obligada para la economía de muchos hogares, y se supo hacer de ella una fiesta imprescindible, porque condicionaba la ingesta alimentaria durante todo el año y hacía necesaria la programación de las comidas, en función de los procesos de maduración de las chacinas y de los periodos de conservación, para poder obtener el máximo rendimiento.
Paso a paso
- 1
Cortamos la cebolla en juliana y la depositamos como base en una fuente para horno, encima ponemos los trozos de costilla, cortamos las lonchas de papada y las hacemos en tiras
- 2
Las mezclamos con la carne, cortamos un par de lonchas de sobrasada y también las distribuimos, los ajos enteros, sin pelar y previamente un poco machacados para que suelten su jugo, a medida que suelten la piel, la sacamos
- 3
Echamos el zumo de limón por encima, salpimentamos, echamos el laurel y espolvoreamos el romero, precalentamos el horno a 180º switch arriba y abajo, mientras coje temperatura regamos con el brandy, el vino y el caldo, metemos la bandeja en el centro del horno y dejamos que se vaya haciendo durante 30 minutos regando la carne con su jugo cada 10 minutos
- 4
Mientras se va haciendo cortamos el lomo en tiras gruesas de 2 ctms más o menos y luego en tacos tipo bocado, pasado el tiempo, abrimos y colocamos la carne que hemos cortado, la mezclamos y volvemos a meter en el horno, ésta vez la dejamos 50 minutos, regando también de vez en cuando
- 5
A los 30 minutos sacamos la fuente del horno, removemos la carne para que no se nos haga solamente de un lado y la cubrimos con papel de aluminio, la volvemos a meter hasta completar el tiempo, nos dedicamos a hacer las patatas, éstas las adquirí en Mercadona y son fáciles de preparar, vienen limpias con piel, se ponen en el microondas 7 minutos a 800º, quedarán al dente cuando haya bajado la temperatura de las patatas las cortamos por el centro y reservamos
- 6
Cuando haya pasado el tiempo sacamos la fuente y colocamos las patatas, la ponemos de nuevo en el horno, ésta vez sin papel de aluminio y las gratinamos para que queden doradas, cuando estén a nuestro gusto las sacamos y dejamos reposar 5 minutos antes de servir
- 7
Ya podemos repartir en los platos, garantizado, la carne se despegará del hueso y estará muy tierna, las patatas extraordinarias, han cogido el sabor del guiso y el caldo, para mojar pan, en fin una receta fácil de hacer, poco que ensuciar y disfrutar mucho al degustarla.
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