Bacalao sobre parmentier al azafrán con crema de naranja

Esta semana nos hemos hecho, al final y pese a mi desaprobación, con la dichosa plataforma de Disney. Y es que a pesar de que de pequeña me sabía al dedillo todas las canciones de la Sirenita, Aladdin y la Bella y la bestia, todo está completamente adulterado.
A ver, me explico, por ejemplo: La Cenicienta, pues habría que denunciarla, siempre victimizándose, queriendo ser el centro de atención y, que todos la vean como la buena y poco menos que una esclava, siempre en casa hablando con los ratones. Pero ella quería más, quería ser la reina y se las valió para casarse con el príncipe, eso sí, a base de engaños. ¿Porqué sino se le cayó el zapato, si le iba como un guante? ¡Además se le cae más de una vez!. Y, ¿Porqué no le desparecen como hace todo lo demás, al sonar las doce campanadas? ¿Porqué el príncipe no se acuerda de su cara a pesar de lo prendado que se quedó de ella? ¿Tenía prosopagnosia, y no se la había detectado antes?
Y no me voy ya a meter con las leyes de la física, las alturas de tacones de cristal, su resistencia y esa carrera a máxima velocidad… Pero que no, que a mi esa rubia siempre me pareció algo pusilánime.
(Plato principal en el pasado día del Padre & Sta. Pepa)
(Sumamos esta receta a la temática: Revista
Cookpad de abril).
Bacalao sobre parmentier al azafrán con crema de naranja
Esta semana nos hemos hecho, al final y pese a mi desaprobación, con la dichosa plataforma de Disney. Y es que a pesar de que de pequeña me sabía al dedillo todas las canciones de la Sirenita, Aladdin y la Bella y la bestia, todo está completamente adulterado.
A ver, me explico, por ejemplo: La Cenicienta, pues habría que denunciarla, siempre victimizándose, queriendo ser el centro de atención y, que todos la vean como la buena y poco menos que una esclava, siempre en casa hablando con los ratones. Pero ella quería más, quería ser la reina y se las valió para casarse con el príncipe, eso sí, a base de engaños. ¿Porqué sino se le cayó el zapato, si le iba como un guante? ¡Además se le cae más de una vez!. Y, ¿Porqué no le desparecen como hace todo lo demás, al sonar las doce campanadas? ¿Porqué el príncipe no se acuerda de su cara a pesar de lo prendado que se quedó de ella? ¿Tenía prosopagnosia, y no se la había detectado antes?
Y no me voy ya a meter con las leyes de la física, las alturas de tacones de cristal, su resistencia y esa carrera a máxima velocidad… Pero que no, que a mi esa rubia siempre me pareció algo pusilánime.
(Plato principal en el pasado día del Padre & Sta. Pepa)
(Sumamos esta receta a la temática: Revista
Cookpad de abril).
Paso a paso
- 1
—PARA LA CREMA DE NARANJA—
En el vaso de la Thermomix, trituramos todas las cáscaras de naranja (ya limpias, sin la parte blanca).
A continuación, agregamos el resto de ingredientes y programamos 3 minutos a 50ºC a velocidad 4, para que liguen. (Comprobar el gusto, debe desprender un fuerte aroma a naranja y tener un ligero toque amargo. Dependiendo de los gustos, ponemos más miel, escamas, sal…). - 2
—PARA EL PARMENTIER AL AZAFRÁN—
Por otro lado, en una olla, cocemos las patatas en dados con una pizca de sal, hasta que estén blanditos. - 3
En un cuenco, los aplastamos y, agregamos el resto de ingredientes. Mezclamos todo hasta integrar y reservamos.
- 4
—PARA EL BACALAO—
Mientras, habremos secado con papel el bacalao, y le habremos puesto una vuelta de molinillo de sal al azafrán en cada lado.
En una sartén con el fuego fuerte ponemos un poco de aceite, 1 o 2 dientes de ajo ya confitados y el tomillo. En cuanto comience a dorarse el ajo ponemos el bacalao, primero con la piel hacia abajo, durante 4 minutos y, otros 4 al darles la vuelta.
Vamos reservando en un bandeja en el horno a 50°C, para que no pierdan calor. - 5
Para emplatar: ponemos una cama de parmentier, sobre él, el bacalao y por último un poquito de crema de naranja.
- 6
A disfrutar!
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