Pincho de morcilla, queso y cebolla caramelizada

Es un alimento que puede encontrarse en muchos países y del que existen muchas variedades. Su elaboración ha estado desde siempre íntimamente unida a la matanza del cerdo, rara vez a otros animales como la vaca o el caballo.
Desde sus orígenes, lo característico de este embutido es que en cada región hay una versión diferente y propia de la zona, por lo que la cantidad de variedades de morcillas existentes es cada vez mayor.
Podríamos hablar durante horas sobre la morcilla, se come en todo el mundo con denominaciones distintas pero no deja de ser una tradición, se confecciona de distintas maneras y desde el año 1515.
Pincho de morcilla, queso y cebolla caramelizada
Es un alimento que puede encontrarse en muchos países y del que existen muchas variedades. Su elaboración ha estado desde siempre íntimamente unida a la matanza del cerdo, rara vez a otros animales como la vaca o el caballo.
Desde sus orígenes, lo característico de este embutido es que en cada región hay una versión diferente y propia de la zona, por lo que la cantidad de variedades de morcillas existentes es cada vez mayor.
Podríamos hablar durante horas sobre la morcilla, se come en todo el mundo con denominaciones distintas pero no deja de ser una tradición, se confecciona de distintas maneras y desde el año 1515.
Pasos de la receta
- 1
El primer paso será desgrasar las morcillas, ponemos un cazo con agua al fuego y dejamos que llegue a ebullición, mientras pinchamos las morcillas con unos palillos para que no revienten en la cocción, una vez hierva el agua echamos las morcillas y las dejamos cocer 10 minutos, irán soltando la grasa, ya vienen cocidas pero aún así si las cocemos terminarán de soltar el resto de grasa y el sabor, garantizado, no cambia
- 2
Pasado el tiempo las retiramos del cazo (habrá soltado la grasa) y las ponemos en un colador para que suelte el resto que le quede, luego las ponemos en un recipiente, previamente les quitamos la piel y reservamos
- 3
Mientras ponemos las rebanadas a tostar.
- 4
Mientras se van tostando aprovechamos y una vez tostadas las retiramos y una vez frías las cortamos en lonchas más o menos de un centímetro de ancho.
- 5
En la misma sartén agregamos un poco de aceite y echamos los pimientos que salamos y dejamos que se hagan, tardan poco, ir removiendo.
- 6
Una vez dorados los retiramos y reservamos junto al pan.
- 7
Será el momento de caramelizar la cebolla, la cortamos en trozos finos, añadimos sal, azúcar y aceite para que se vaya pochando, le añadimos el ron y dejamos que evapore el alcohol, removiendo de vez en cuando, si vemos que evapora muy rápido agregamos un poco de agua hasta que coja color y esté caramelizada
- 8
Mientras se pocha cortamos el queso en lonchas a medida de las rebanadas, ya comenzamos a montar los pintxos, sobre el pan ponemos el queso y sobre él la cebolla caramelizada, sobre ésta los trozos de morcilla, que hemos reservado en caliente.
- 9
Mientras, ponemos en la sartén un trozo de papel sulfurizado (de horno) y sobre él la almendra que hemos picado hasta que se dore.
- 10
Seguimos montando el pintxo, sobre la morcilla ponemos el pimiento y sobre él el medio tomate, nos resta espolvorear la almendra y un chorrito de aceite, ya podemos servir.
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