Cocina para principiantes: Kubbih o kibbeh cocido

Mis abuelos paternos lo llamaban "kubbih" (recuerden que en árabe no existe el sonido P); los maternos, kibbeh. En ambos casos, era un plato de domingo y lo preparaban los varones (el abuelo Habib o el tío Hugo), cuando de "kubbih nayye" (crudo) se trataba. Comenzaban por la mañana bien temprano, cortando la pulpa de cordero (o de vacuno, cuando no se conseguía cordero), degrasándola y majándola en un mortero de piedra hasta reducirla a una pasta. Con el lomo de un cuchillo, se procedía a eliminar toda fibra indeseable (nervio, piel, etc). Luego se añadían los demás ingredientes, siempre majando. Horas de trabajo para llegar al mediodía con una pasta que ya no era ni sabía a carne cruda, sino a paraíso. Pero, también existía la versión cocida (al horno o frita), que preparaban más contentas las mujeres, porque es mucho más rápida, sobre todo desde que existen las procesadoras de alimentos que suplen al mortero. Esto lo puede hacer cualquiera, hasta el más principiante.
Cocina para principiantes: Kubbih o kibbeh cocido
Mis abuelos paternos lo llamaban "kubbih" (recuerden que en árabe no existe el sonido P); los maternos, kibbeh. En ambos casos, era un plato de domingo y lo preparaban los varones (el abuelo Habib o el tío Hugo), cuando de "kubbih nayye" (crudo) se trataba. Comenzaban por la mañana bien temprano, cortando la pulpa de cordero (o de vacuno, cuando no se conseguía cordero), degrasándola y majándola en un mortero de piedra hasta reducirla a una pasta. Con el lomo de un cuchillo, se procedía a eliminar toda fibra indeseable (nervio, piel, etc). Luego se añadían los demás ingredientes, siempre majando. Horas de trabajo para llegar al mediodía con una pasta que ya no era ni sabía a carne cruda, sino a paraíso. Pero, también existía la versión cocida (al horno o frita), que preparaban más contentas las mujeres, porque es mucho más rápida, sobre todo desde que existen las procesadoras de alimentos que suplen al mortero. Esto lo puede hacer cualquiera, hasta el más principiante.
Paso a paso
- 1
Dado que contamos con un procesador, lo primero será hidratar el burgol (trigo candeal precocido y cortado) con agua hirviendo. La suficiente para mojarlo pero no dejarlo nadando. Cortar la cebolla. En el vaso del procesador picar cebolla, ajo, menta y carne. Añadir el burgol escurrido y los sabores, incluido el jugo de limón. Mezclar bien y LISTO!!!!!
- 2
Kubbih frito: La receta libanesa más tradicional invita a darle forma de barquito -tomando porciones de unos 40 grs- y freír estas albóndigas en abundante aceite para que queden crocantes. Mi abuela Nazira y la tía Josefina le ponían un corazón de algo que no recuerdo qué era. Pero yo le pongo un corazón de queso de cabra (o magro, si lo quiero menos calórico). Ya está listo para freír. Pero también se puede hacer al horno y resulta más saludable.
- 3
También se puede armar como albóndigas comunes y corrientes, de unos 25 grs c/u, sin relleno. Esto se puede guardar en freezer, asegurándose de ponerlo sobre una superficie dura, que evite que se deformen.
- 4
Pero, el modo más rápido de hacer este kubbih cocido es dividir la preparación en dos, distribuir la mitad sobre una fuente de horno (mejor cuadrada o rectangular), cubrir con una cebolla en pluma, rehogada, y con nueces o piñones o almendras. Luego la otra mitad de carne. Trazar rombos sobre la superficie.
- 5
Llevar a horno precalentado a 180º y cocinar durante unos 10'. Añadir -si se desea- pequeños trocitos de manteca sobre cada rombo y terminar la cocción. Unos 10/15' más. Disfrutar caliente, tibio o frío.
Palabra clave
Recetas similares
Más recetas
















Comentarios