Cocina para principiantes: Milanesas (con ideas para celíacos)

Odio hacer milanesas. Puedo pasar horas amasando, pero armar milanesas me parece tedioso. Sin embargo, como no me gustan las que se compran -generalmente con tanto pan que es más gruesa la costra que la carne-, cada tanto no me queda más que prepararlas. Entonces compro un kilo (piensen que somos solo dos) y armo para dos meses. O tres. Tampoco me gusta eso de pasar la carne por harina. La milanesa original es un bife bien fino de carne vacuna más bien magra, pasado por huevo y pan rallado. Así las hago yo. Es indispensable usar un poco de sal porque es el mejor conservante. Y guardar con separadores, para poder sacar de a una, cuando se las necesite.
Cocina para principiantes: Milanesas (con ideas para celíacos)
Odio hacer milanesas. Puedo pasar horas amasando, pero armar milanesas me parece tedioso. Sin embargo, como no me gustan las que se compran -generalmente con tanto pan que es más gruesa la costra que la carne-, cada tanto no me queda más que prepararlas. Entonces compro un kilo (piensen que somos solo dos) y armo para dos meses. O tres. Tampoco me gusta eso de pasar la carne por harina. La milanesa original es un bife bien fino de carne vacuna más bien magra, pasado por huevo y pan rallado. Así las hago yo. Es indispensable usar un poco de sal porque es el mejor conservante. Y guardar con separadores, para poder sacar de a una, cuando se las necesite.
Paso a paso
- 1
Mis consejos: Pidan nalga si les gustan más sequitas o bola de lomo si no es el caso. Que se las corten bien finitas pero no las "tiernicen", porque eso agujerea la carne y resultan demasiado secas. Eliminen todo resto de grasa o de "piel" (aponeurosis) de los bordes. Respiren y dispónganse a pasar más de media hora. Hacerse de una buena tabla de madera y de un martillo ídem.
- 2
Con cariño, martillar parejo de ambos lados. Cuando todas estén ablandadas, batir los huevos y añadir sabores. Incluso si piensan usar 3, comiencen con dos huevos. El tercero se puede añadir si vemos que falta.
- 3
Introducir los filetes en el batido, de a uno y removiendo bien. Cuando todos estén sumergidos, cubrir con film y llevar a la heladera. Esto no es indispensable y mi madre nunca lo hacía. Pero, les aseguro que dejar la carne en remojo durante la noche o algunas horas, redunda en varios beneficios: absorben el huevo (que no sobra al final), emparejan sabores. Además, uno se toma un respiro.
- 4
Al día siguiente, nuestras futuras milanesas habrán absorbido todo el batido. Es el momento de disponer de una fuente, de separadores, film y bandejitas para el freezer (salvo que las quieran para deborar en cuanto las terminen). Colocar una capa fina de pan rallado en la fuente. Nunca TODO el pan de golpe.
- 5
Disponer uno o dos bifes sobre el pan y espolvorear otro poco. Aplastar con tenedor (de lo contrario las manos les absorberán más pan que las milanesas). Dar vuelta sacudiendo la fuente con cuidado (queremos que el pan se empareje, no que vaya a parar a cualquier lado). Recién entonces aplastar con la mano. De ambos lados.
- 6
Disponer en la bandeja, entre dos separadores. Continuar hasta terminar. Lo bueno de proceder así, añadiendo el pan de a poco, es que no se humedece todo y se aprovecha muy bien. Lo poco que quede no se puede guardar. O se tira o se usa para hacer unas albóndigas, por ejemplo.
- 7
Si se opta por las semillas, es indispensable que contengan chía, pues las otras no absorben el huevo y no forman una buena capa. Otra opción es la polenta. Funciona casi como el pan rallado.
- 8
Teniendo nuestras milanesas listas, envolver en film. No olviden la etiqueta que diga cuántas tienen y en qué fecha las hicieron.
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