Soldaditos de Pavía —taquitos de bacalao rebozados—

Acudiendo a mi famosa carpeta 📚—donde están las recetas de la familia—, e intrigada 🧐 por que no entendía la letra.... decidí que era el momento perfecto para descifrar tanto jeroglífico y prepárarla👩🏻🍳
La receta era de mi abuela Sotillo, y mi padre me aseguró que no la probaba desde que era un crío 👦🏻, y fueron de vacaciones a Sevilla, a ver al tío Amador... Recuerda a su madre y a su tía, con delantales en la cocina, y hablando y riendo tanto, a la vez, que no comprendían cómo se podían entender. También recuerda como lo echaron de la cocina, cuando intento probar uno de los soldaditos hechos, y como tuvo que esperar hasta la noche — a que estuvieran fríos— para comerlos.... mi padre siempre ha tenido una memoria prodigiosa, porque de eso, han pasado unas cuantas primaveras.
La receta dice que dos son los secretos, por un lado contar con un buen bacalao de calidad, perfectamente desalado y que tenga un cierto grosor, y, por otro, hacer un rebozado suficientemente espeso, para que quede crujiente y tostado y para que consiga que el bacalao se cocine en su interior mientras se dora y queda crujiente por el exterior.
Soldaditos de Pavía —taquitos de bacalao rebozados—
Acudiendo a mi famosa carpeta 📚—donde están las recetas de la familia—, e intrigada 🧐 por que no entendía la letra.... decidí que era el momento perfecto para descifrar tanto jeroglífico y prepárarla👩🏻🍳
La receta era de mi abuela Sotillo, y mi padre me aseguró que no la probaba desde que era un crío 👦🏻, y fueron de vacaciones a Sevilla, a ver al tío Amador... Recuerda a su madre y a su tía, con delantales en la cocina, y hablando y riendo tanto, a la vez, que no comprendían cómo se podían entender. También recuerda como lo echaron de la cocina, cuando intento probar uno de los soldaditos hechos, y como tuvo que esperar hasta la noche — a que estuvieran fríos— para comerlos.... mi padre siempre ha tenido una memoria prodigiosa, porque de eso, han pasado unas cuantas primaveras.
La receta dice que dos son los secretos, por un lado contar con un buen bacalao de calidad, perfectamente desalado y que tenga un cierto grosor, y, por otro, hacer un rebozado suficientemente espeso, para que quede crujiente y tostado y para que consiga que el bacalao se cocine en su interior mientras se dora y queda crujiente por el exterior.
Paso a paso
- 1
Una vez tenemos el bacalao (ya desalado), cortamos los lomos en tacos, y escurrimos el agua.
- 2
Para el rebozado: prensamos los dientes de ajo, añadimos: los huevos, la mitad de la harina, la levadura, el perejil y la cerveza y batimos con unas varillas hasta que quede homogéneo.
- 3
Después, vamos incorporando el resto de la harina hasta conseguir una crema tirando a espesa (buscando una textura semejante a la de la pintura de pared). Si la crema nos queda demasiado espesa, añadimos un poco más de cerveza y si nos queda demasiado ligera, añadimos un poco más de harina.
- 4
En una sartén, con abundante aceite caliente, freímos cada porción de bacalao rebozado, friéndolo durante unos dos minutos por cada lado hasta que quede dorado y crujiente en su exterior.
- 5
Una vez dorados, colocamos sobre papel absorbente, para eliminar el exceso de aceite.
- 6
A disfrutar!
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