La carbonara, la de verdad

Hoy vamos a ver la receta de la carbonara, pero la de verdad verdadera, sin variantes como cebolla, nata o champiñones, u otras rarezas que he visto en alguna ocasión.
La receta original prevé la utilización de huevos frescos, pecorino (queso de oveja) y guanciale, es decir, papada de cerdo. Aquí es complicado conseguir este último, así que lo suelo sustituir por panceta curada. Lo importante, como mínimo, es que no sea ahumada. El pecorino se encuentra más fácilmente (Carrefour), aunque, si un día os apetece muchísimo carbonara y no tenéis este estupendo queso romano en la nevera, ningún italiano enfadado os vendrá a buscar si lo sustituís con parmesano.
La carbonara, la de verdad
Hoy vamos a ver la receta de la carbonara, pero la de verdad verdadera, sin variantes como cebolla, nata o champiñones, u otras rarezas que he visto en alguna ocasión.
La receta original prevé la utilización de huevos frescos, pecorino (queso de oveja) y guanciale, es decir, papada de cerdo. Aquí es complicado conseguir este último, así que lo suelo sustituir por panceta curada. Lo importante, como mínimo, es que no sea ahumada. El pecorino se encuentra más fácilmente (Carrefour), aunque, si un día os apetece muchísimo carbonara y no tenéis este estupendo queso romano en la nevera, ningún italiano enfadado os vendrá a buscar si lo sustituís con parmesano.
Paso a paso
- 1
En una sartén, hacer rehogar (sin aceite o mantequilla) el guanciale/panceta cortada en cubitos, hasta que coja color. En el caso de que uséis guanciale, retirar la grasa que se haya formado.
- 2
En un bol grande, con un tenedor, batir los huevos enteros, con varias vueltas de molinillo de pimienta y el queso rallado.
- 3
Cuando la pasta esté al dente, escurrirla y pasarla al bol, junto con el guanciale y mezclar enérgicamente, sin dejar que con el calor de la pasta el huevo cuaje. No es un plato de huevos revueltos, tiene que quedar en su punto.
¡Servir enseguida y disfrutar!
Recetas similares
Más recetas





Comentarios (2)
😋😋😋♥️♥️