Croquetas de merluza (sin bechamel)

Este año me he levantado con el pie izquierdo, y ahora sé que soy una de esas detestables pielfina (que tanto aborrezco) —sí, sé que estamos en abril, pero para mí, aún es la cuesta de enero—. Hoy, me ha dado cuenta que hay dos grupos de personas bastante insufribles y a las que ya no sé ponerles buena cara, y son: los “apenaós” (que no tristes) y los “atareaós” (que no ocupados)—sí, con comillas, porque sino, no son los que yo me refiero—. Así, por ejemplo, un “atareaó” a la pregunta: ¿Has visto esta película? ¿Has leído aquel libro? O simplemente, ¿quedamos a cenar? Te responderá siempre con un: “¡Puff! Es que no tengo tiempo”. Tienen tantísimas cosas que hacer, que ni ven, ni escuchan, pero hablan de sus supuestas ocupaciones que los mantienen en el limbo. ¡Al paredón!
Por otro lado, el “apenaó” a la pregunta: ¿Qué tal las vacaciones? Responderá: “Bueno…Resulta que he tenido que ir a Japón, un horror. En avión privado…muchísimas horas…En un hotel de lujo con todo pagado…pero horrible...”. Todo esto con esa voz de pena. Están permanentemente en un estado lánguido de: “ayy” sin motivo ni razón aparente. ¡Al paredón! Que la pena es una cosa muy seria; hay que administrarla con criterio, y uno tiene que estar triste con motivo… Y no porque sí.
Consejo: huid de ellos, porque cuando estéis tristes con motivo, ellos encontrarán un motivo mejor para que su pena sea mayor, y cuando necesitéis compañía, estarán demasiado ocupados para dárosla.
—SEMANA3—
#DelantalCookpad2025
Croquetas de merluza (sin bechamel)
Este año me he levantado con el pie izquierdo, y ahora sé que soy una de esas detestables pielfina (que tanto aborrezco) —sí, sé que estamos en abril, pero para mí, aún es la cuesta de enero—. Hoy, me ha dado cuenta que hay dos grupos de personas bastante insufribles y a las que ya no sé ponerles buena cara, y son: los “apenaós” (que no tristes) y los “atareaós” (que no ocupados)—sí, con comillas, porque sino, no son los que yo me refiero—. Así, por ejemplo, un “atareaó” a la pregunta: ¿Has visto esta película? ¿Has leído aquel libro? O simplemente, ¿quedamos a cenar? Te responderá siempre con un: “¡Puff! Es que no tengo tiempo”. Tienen tantísimas cosas que hacer, que ni ven, ni escuchan, pero hablan de sus supuestas ocupaciones que los mantienen en el limbo. ¡Al paredón!
Por otro lado, el “apenaó” a la pregunta: ¿Qué tal las vacaciones? Responderá: “Bueno…Resulta que he tenido que ir a Japón, un horror. En avión privado…muchísimas horas…En un hotel de lujo con todo pagado…pero horrible...”. Todo esto con esa voz de pena. Están permanentemente en un estado lánguido de: “ayy” sin motivo ni razón aparente. ¡Al paredón! Que la pena es una cosa muy seria; hay que administrarla con criterio, y uno tiene que estar triste con motivo… Y no porque sí.
Consejo: huid de ellos, porque cuando estéis tristes con motivo, ellos encontrarán un motivo mejor para que su pena sea mayor, y cuando necesitéis compañía, estarán demasiado ocupados para dárosla.
—SEMANA3—
#DelantalCookpad2025
Paso a paso
- 1
Hervimos la merluza con las patatas y un poco de sal.
- 2
Cuando esté frío, sacamos los lomos de la merluza y la desmenuzamos. Chafamos las patatas y salpimentamos. Mezclamos las patatas chafadas con la merluza desmenuzada.
- 3
Agregamos la cebolla frita, el huevo, el perejil y la cúrcuma. E integramos por completo.
- 4
Hacemos bolitas con las manos. Y las pasamos por la airfryer, 200ºC durante 10 minutos.
- 5
A disfrutar!
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